Hace un año se lo mostrábamos cuando era presentado oficialmente en el Salón de París edición 1996. Primero apareció en versión dos volúmenes y cinco puertas más una coupé de aspecto deportivo. Luego la gama se completó con el tres volúmenes de cuatro puertas (además del Scenic y el Cabrio) que es el que nos ocupa en esta ocasión.
El nuevo Megane presentado hace pocos días está dirigido a la franja de compradores con un presupuesto de entre 20 y 25.000 pesos/dólares y es un ejemplo clásico de como funciona hoy la industria automotriz mundial. Porque en verdad los autos ya no tienen país de nacimiento, la mayoría de los nuevos modelos son "world car" debido a la integración de sus partes. Por eso este Megane salido de la planta de Santa Isabel es una "melange" de piezas nacionales, importadas de origen europeo y también brasileñas gracias al Mercosur.
Sobre los últimos días de agosto CIADEA nos entregó un Renault Megane RXE-2.0i 4 puertas. La versión "full" del tres volúmenes. El diseño impacta por su personalidad, sobre todo por sus puertas posteriores y la curva del techo acompañado por el marco de la ventanillas. La cola es alta, con una luneta lanzada y bien integrada al igual que las ópticas posteriores.
La matricería de la tapa de baúl lo dotó de un toque de distinción en base a una moldura estampada en la chapa que acompaña el contorno de la parte superior. Un detalle mínimo, pero muy elegante y agradable a nivel visual ya que rompe con las redondeces y laterales lisos.
Considero que por tratarse de un vehículo absolutamente nuevo en nuestro mercado vale la pena "desmenuzarlo" en profundidad rubro por cubro. Al estilo que usted ya conoce y que está acostumbrado.
La bocina se acciona por medio de dos pequeños botones a ambos lados del air-bag lo que complica su uso en caso de emergencia. Los pedales están levemente desplazados a la derecha y son de tamaño pequeño (algo a lo que Renault nos tiene acostumbrados). O sea que el conductor va sentado en una leve diagonal si tomamos en cuenta la inclinación del volante y la pedalera. Pero hay que ser práctico, esto no constituye un problema, ni siquiera en viajes largos. No es difícil encontrar la posición adecuada a sus necesidades.
Los comandos están a ambos lados de la columna de dirección, los elevacristales delanteros sobre el apoyabrazos junto al del espejo eléctrico.

Instrumental: 8
Característico panel de Renault. Hasta en sus caracteres. No posee indicador de nivel de aceite en el cárter como su antecesor el R-19 milocho. Por otra parte, como si los planos de inclinación fueran una constante en el Megane, los instrumentos están en un ángulo poco habitual y si bien no complican su lectura parecen "lejanos".
El odómetro es del tipo digital al igual que el reloj y el indicador de temperatura exterior. Completan luces testigo entre las que figura la de puertas abiertas pero no cuenta con reóstato de luz de tablero. Un tema al que personalmente no doy importancia pero conozco usuarios que sí...
Espacio interior - Acceso: 8.5
Puertas grandes, de apertura generosa que garantizan un buen acceso a todas las plazas aunque después cueste llegar a ellas para cerrarlas. Atrás viajan sin problemas tres personas con espacio suficiente para las piernas y sin dificultades respecto a la altura techo/asiento. Lo certifica nuestro colaborador Diego Speratti que además de medir metro ochenta y cinco es hombre de torso largo.
En la comparación se muestra tan habitable -centímetro más o menos- como el Peugeot-306 SR y más que el Escort de Ford. Un auto familiar que no obliga a contorsiones ni siquiera en el caso de tener que llevar a los dos chicos y la suegra de vacaciones.
Visibilidad - Luces: 8
No dispone de regulación interna de faros y la potencia de los mismos no sorprende. En especial considerando que los Renault, históricamente, tuvieron alto poder lumínico. Posee luces antinieblas delanteras y traseras. Las escobillas limpiaparabrisas mostraron tendencia a "flotar" a velocidades relativamente altas pero en contrapartida cuenta con regulación intermitente de barrido.
Los espejos externos son de tamaño adecuado y el del conductor es del tipo imagen partida, es decir que el sector externo ofrece un panorama más amplio como si fuera el gran angular de una cámara fotográfica. Muy común en autos americanos y japoneses.
Climatización: 8.5
Convencional, de accionamiento y regulación manual. Cuatro salidas direccionales al frente, aire acondicionado con recirculación (tecla aparte) y cuatro opciones de flujo de aire. Su funcionamiento es correcto y no dispone de "corte" cuando se pisa el
acelerador a fondo. La calefacción se puede dosificar sin problemas. No es un sistema sofisticado pero es eficiente, que es lo que importa.

Posteriores. Plazas cómodas para albergar tres pasajeros. Respaldos rebatibles
Equipamiento - Seguridad: 8.5
En este ítem hay que separar los tantos. A nivel de equipamiento pueden aparecer algunos faltantes como techo corredizo eléctrico o regulación interna de faros. Respecto a la seguridad, el Megane cuenta con doble airbag frontal, barras laterales de protección y deformación programada de su estructura junto a cinco cinturones inerciales de seguridad que incluye al ocupante de la plaza posterior central. El promedio de los "faltantes" de equipamiento y las normas de seguridad aplicadas hacen a la calificación del rubro.
Motorización: 7.5
No es un motor de última generación pero responde al tipo de propulsores eficaces que brindan confiabilidad a través del tiempo. Es el mismo que utiliza el Laguna 2.0, un monoárbol de dos válvulas por cilindro con inyección electrónica multipunto y una potencia máxima de 115 CV (DIN) a un régimen de 5.400 rpm con un par motor de 17,5 kgm. a 4.250 rpm pero con una curva -o meseta- muy pareja a partir de las 2.000 rpm. Con el dos litros se buscó mayor elasticidad ,o sea, gama de utilización en el tránsito urbano. Por eso la diferencia de potencia con el 1,8 litros y sus performances no se modificaron mayormente.
No hay dudas que el resultado final depende de la armonía entre el motor y las relaciones (caja, puente rodado), algo que sin duda se ha logrado con el Megane versión local gracias a modificaciones que presenta con respecto a la versión francesa o europea.
Aceleración - Reprise: 9
Es más espectacular la recuperación que la aceleración neta. Si bien por sus relaciones "cortas" es necesario poner la quinta a los 800 metros en la prueba de kilómetro con partida detenida -lo que habla de su poder de reacción en relación a sus 1.174 kilos reales- su fuerte es la elasticidad (IVa y Va).
Si el Peugeot-306 fue elogiado en este aspecto, el Megane merece un aplauso. Mejora los valores de 40 a 100 km/h en IVa en 53 centésimas y de 60-90 km/h en IVa en 33 centésimas. Sólo pierde en Va de 60-90 km/h por 86 centésimas. Por supuesto que se deben tener en cuenta los 200 cm3 de diferencia a favor del Megane.
En lo referente a performance pura, es capaz de llegar a los 100 km/h en 10,63 segundos, en tanto para el kilómetro
necesita 32,23 segundos. Valores promedio para un auto con motor dos litros convencional. Recuperación espectacular.
Velocidad máxima: 8
La obtiene en quinta marcha y en distancias más cortas que muchos de sus rivales. Si hay viento de cola y el motor supera las 5.800 rpm, se produce un corte que preserva el motor y no lo deja pasar de ese régimen que es el máximo en todos los cambios. La velocidad "de punta" (varias pasadas en sentidos opuestos) fue de 192,9 km/h a un régimen de 5.600 rpm en quinta. El valor puede no ser llamativo, lo importante es en la distancia en que la Consigue.

Monoálbero. Conocido por equipar al Laguna, es el mismo 2.0 litros de 115 CV (DIN)
Consumo promedio: 7.5
Si se lo compara con el Laguna, consume menos pero este ítem no es el fuerte de los Renault en general. Desconozco las razones pero es como que a la empresa francesa no le preocupa demasiado el tema, mientras otras (Volkswagen, Fiat, Opel, etc) tienen allí su caballito de batalla. A 90 km/h constantes en Va marcha consume 6,63 litros y a 120 km/h 8,88 litros.
En circuito urbano se eleva a 11,39 litros. Si usted es de pie pesado (léase utilización deportiva) necesitará 16,5 litros cada centenar de kilómetros. No es excesivo pero no figura entre las virtudes del Megane.
Autonomía: 8
El tanque de 60 litros le sentaría mejor a un auto de consumo más austero. El rubro pierde puntaje por esa razón. A 120 km/h su radio de acción no llega a los 700 kilómetros. Y en caso de utilización "deportiva" (autódromo de Balcarce, por ejemplo) a sólo 360 kilómetros. Sintetizando, el tanque no tiene la culpa. Con menor consumo la historia sería otra...
Transmisión: 9
Relaciones justas. Con respecto a la versión europea la primera es más corta (3,36 contra 3,09) manteniendo las de los cambios siguientes. El puente también es de relación menor (4,21 para el Megane de estos lares y 4,06 para el europeo). Estas modificaciones junto a la adopción de un rodado 185/65 x 14 han logrado un auto más equilibrado y adaptado a nuestras necesidades, lo que habla de una fluida comunicación entre los técnicos locales y los franceses que merodean por los pasillos de Santa Isabel.
Embrague que ofrece algo de resistencia pero de acople eficiente bajo cualquier circunstancia. Tracción pareja de las ruedas motrices, sin zapateos o viboreos a la hora de acelerar y poner los 115 CV en el piso por medio de las Firestone Firehawk-810 de nuevo diseño, de buen desagote de agua sobre pisos mojados.
Comando de caja: 8
Como en otros Renault, el selector se muestra sensible a los procesos de aceleración y desaceleración por medio de movimientos hacia delante y hacia atrás de acuerdo a las indicaciones del pie derecho. El paso de cambios no es rápido, aunque seguro. La quinta ofrece una resistencia poco habitual, tras utilizarla al cabo de 2.000 kilómetros se "acomoda" el varillaje. No ofrece problemas al conductor convencional, se quejarán los que exigen algo más.

Dirección: 8.5
Volante de tamaño algo reducido, con los cuatro radios ubicados en el dos tercios inferior que no cumplen con su función. Sistema de respuesta rápida y con servoasistencia "soft" que hace muy agradable el manejo en ruta ya que transmite sensaciones al conductor. Probablemente poco asistida para quienes gustan de estacionar con la palma de la mano apoyada sobre el aro del volante.
Frenos: 8.5
Aunque dispone de ABS, el sistema es a discos ventilados adelante y traseros a tambor. Pedal dosificable, con recorrido lógico pero firme y con la impresión que las cintas traseras ayudan poco, que todo el esfuerzo está en el tren anterior lo que se certifica por medio de las conocidas emanaciones provenientes de las pastillas de freno de los discos ante exigencia continua a velocidades medias y altas.
Las distancias son lógicas y el ABS funciona sin apresuramientos indeseados, solo cuando se necesita cumple su función específica. No se manifestaron irregularidades como pérdida de pedal, fatiga o vibraciones.
Comportamiento - Suspensiones: 8
Otro rubro a dividir. Si nos limitamos al comportamiento en ciudad, autopistas urbanas y desparejos empedrados de Buenos Aires, el nuevo Megane no ofrece perfiles criticables. Absorbe las irregularidades sin quejas en la medida que la presión de las cubiertas -en nuestro caso- no supere las 28 libras.
En ruta las cosas cambian. Su tenida direccional es algo conflictiva (como en otros Renault a través del tiempo) debido a que es muy sensible a las irregularidades o huellas del camino. Lo mismo vale para los vientos laterales que modifican la trayectoria del auto en rectas a velocidades altas.
Al momento de doblar el Megane se comporta como varios de sus rivales. Al primer llamado de volante "despierta". Al segundo "se apoya" y al tercero "dobla". Si se trata de un curvón veloz se debe efectuar una permanente corrección de trayectoria para que el auto vaya por donde uno quiere.
Su tendencia es subvirante pero responde con prontitud ante la desaceleración, metiendo la trompa adentro de la curva momento en que se debe dar nuevamente acelerador para que siga por el camino indicado. Nueve puntos para el comportamiento
urbano, siete para el rutero de exigencia máxima.

Confort - Terminación: 9
Buenos materiales en general aunque se notan algunas diferencias entre ellos. No se manifestaron ruidos internos de contrapuertas o ensambles. La insonorización es muy buena a nivel de viento pero algo menos eficiente con respecto a la aislación de los ruidos de motor. Se nota un control de calidad más exhaustivo con respecto a otros productos salidos de CIADEA en los últimos tiempos. Ventajas de la competencia de mercado.
Baúl - Accesorios: 10
No hace falta más que dar a conocer el volumen en litros (dm3.). El Megane tricuerpo dispone de ¡510 dm3! de baúl sin contar la posibilidad de rebatir los respaldos posteriores en posición 1/3-2/3. Profundo, ancho y con 49 cm. de altura.
Sólo se podría criticar que la boca de carga es algo limitada.. .pero está compensada por una capacidad impresionante. Para alegría de las familias cuando llega el verano o las vacaciones de invierno. Críquet de fácil accionamiento, compartimiento para accesorios muy práctico y rueda de auxilio con llanta de chapa.
Precio comparativo: 8
Si nos retrotraemos unos meses y pensamos que ese era el precio de un R-19 1,8 litros, el Megane aparece en el mercado con un precio lógico en base a la relación equipamiento / precio. Al menos no queda fuera de carrera. Haga una de equipamiento, compárela con la competencia, piense en sus necesidades y no deje de lado su gusto personal. Consulte. Hoy el gran protagonista del mercado es usted.
Por Carlos Figueras
Fotos Miguel Tillous