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Ford
Escort Ghia 1.8 - 1991
Con
este motor (...VW) es otra cosa
Revista
Road Test Nro 3 Enero de 1991
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Primer
producto local nacido tras la fusión Ford - Volkswagen, el Escort Ghia
1.8 muestra una personalidad más definida que su hermano mil seis.
Tendencias deportivas aunque con suspensión demasiado doméstica.
Un
producto para tener en cuenta pese al precio ...
Escort, nombre con magia. Quizás el de mayor vigencia de la industria automotriz mundial, ya que su nacimiento se remonta a la segunda mitad de la década del ´60, cuando acumuló innumerables éxitos deportivos en competencias ruteras. A partir de entonces nunca fue discontinuado debido a su penetración en el mercado, a los logros obtenidos y a las cifras de venta records.
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Cuando llegó a la Argentina -algo tarde, sin duda ya que se lo esperaba en lugar del Sierra- la empresa supo capitalizar la imagen que el Escort ostentaba desde sus orígenes. El usuario local solo había tomado contacto visual con versiones importadas que venían del Uruguay y que no siempre eran las más representativas.
A
comienzos de 1988 apareció finalmente la primera versión del Escort argentino, similar al europeo a excepción del motor que era
(y es en el caso del 1.6) brasileño, utilizando un block similar al Renault 12. Más tarde, nació el Ghia con mayor equipamiento, con
todo lo que le faltaba al GL. Y
como si el destino hubiese dictaminado que el Escort autóctono
jamás dispondría de un motor auténticamente Ford hace unas
semanas Autolatina ofreció al mercado el denominado Ghia 1.8 que
utiliza el motor Volkswagen Audi denominado 827 que
equipa al Gacel GS 1.8 y al Carat GS 1.8.
Es
probable que aquellos "fordistas" de toda la vida hayan
acusado el impacto emocional, pero si se lo analiza desde un punto
de vista práctico y técnico, nada más criterioso que utilizar los
propulsores VW de 1.6 y 1.8 para montar sobre la línea Escort.
El
primer paso fue colocar el 1.8 en el Ghia, realizar modificaciones
externas, cambiar tapizados y buscar una franja del mercado que
disfrute de los 96 CV (DIN) que tiene a su disposición.
Aunque esta prueba del Ford Escort Ghia 1.8 tendríamos que haberla ofrecido en la edición anterior -tal como informamos- los 7.000 kilómetros recorridos durante la primera quincena de diciembre nos dieron pautas como para poder evaluar el producto. Esta es nuestra opinión. Ítem por ítem.
Diseño / Aerodinamia: 7.5 El
deflector trasero le otorga el aspecto deportivo buscado en esta
versión, donde la publicidad de la marca invita a
"pisarlo". Los cubreruedas son de logrado diseño y las
llantas de aleación (opcionales no disponibles en nuestra unidad)
son similares visualmente a las del XR-4. No se entiende muy bien
por qué el Escort continúa teniendo la antena montada sobre el
guardabarros izquierdo y no sobre el techo. En el resto no hay
cambios dignos de mención aunque su aspecto es más actual.
Posición de manejo: 7.5 Por
la altura de la cintura y de las butacas delanteras no acarrea
problemas a conductores de disímiles estaturas, aunque los muy
largos puede que rocen su pierna derecha contra el aro del volante
al pisar el freno. El volante es de buen "grip" aunque
algo pequeño considerando la falta de servoasistencia. Los comandos
están a mano al igual que el selector de cambios. La pedalera es
correcta y hay sitio para que el pie izquierdo descanse.
Instrumental: 6 Un
aspecto flojo del Escort y que comparte con la versión Ghia 1.6. El
panel es relativamente chico, con pocos instrumentos y luces
testigo. Tan pocas luces que a esta altura no es entendible que un
auto de ese segmento y precio carezca de luz de reserva de
combustible.
Por
el lado de la precisión, el margen de error se estabiliza en un 6%
a partir de los 100 Km/h.
Espacio interior / Acceso: 7.5 Adelante
es cómodo y alberga generosamente a conductor y acompañante. La
curva del tablero a la altura de la guantera hace que el asiento
derecho se pueda correr hacia adelante sin que las rodillas del
ocupante toquen contra el panel. Atrás, la cosa cambia de acuerdo
con la altura del conductor. Dentro de su franja hay modelos más
habitables en el sector posterior. El acceso a las plazas por
cualquiera de las puertas es adecuado, lo mismo que a las partes del
motor en general.
Visibilidad: 7.5 Sin
modificaciones con respecto a los Escort GL y Ghia ya conocidos.
Solo el alerón trasero resta (sobre el borde inferior de la luneta)
unos centímetros de visual. Los espejos externos son de tamaño
correcto y regulables manualmente desde el habitáculo.
Climatización: 8 En
todas las ocasiones que tuve de probar un Escort, ponderé el
sistema de climatización (aireación, calefacción, aire
acondicionado y su correspondiente dosificación). Si bien le
faltarían algunas variantes (como las del R 18 full) el sistema
funciona correctamente y sin altibajos bajo cualquier circunstancia.
Dispone de recirculación lo que alivia el trabajo del compresor en
largos trayectos ruteros. Los comandos son de caracteres simples y
funcionales.

Equipamiento: 8 De los faltantes, el más notorio es la carencia de dirección asistida. "¿Por que?", se preguntará el lector si en más de una ocasión mencionamos que a muchos modelos no les hace falta...
Correcto, pero este no es el caso. En maniobras de estacionamiento se debe realizar un esfuerzo para llevar las ruedas de tope a tope. Y, en esto, las mujeres tiene la palabra más autorizada. Para completar, y compararlo con la línea R9 y R11, tampoco dispone de apertura de puertas a distancia.
El resto del equipamiento corresponde a un auto de su categoría mediano - chico. Buenas luces, altas y bajas, aunque no vendrían mal dos suplementarias.
Motorización: 9 Las virtudes del motor VW 1.8 se manifiestan con mayor fuerza sobre el Escort que sobre un Gacel. Las características del propulsor son las ideales para el Escort y es precisamente lo que necesitaba. Su funcionamiento es impecable y sólo observamos que es algo lento en el arranque en frio (cebador por medio, invariablemente) y que la aguja correspondiente a la temperatura se eleva con pereza.
Uno de los mejores motores de la industria nacional.
Aceleración / Reprise : 9 Llama
más la atención el reprise que la aceleración. Tanto en IV como
en V la reacción del motor a partir de las 1.500 rpm es limpia,
impecable. Tanto que, hasta el momento, es el auto de mejores
reacciones que hemos probado en muchos años.
Obviamente
eso habla de un torque parejo con una curva suave que le otorgan una
elasticidad poco frecuente.
Alrededor
de los 11 segundos para los 100 Km/h es una buena cifra para
un 1.8 litros, algo que no sorprende porque es equivalente a los
valores de un Gacel GS de esa cilindrada. Para
los 1000 metros 32.45 segundos.
Velocidad máxima: Aquellos
160 o 162 Km/h del Escort han pasado a la historia. Es más (cosa
poco habitual) la gente de Autolatina se quedó corta con la
velocidad final declarada (176 Km/h). Con unos 5.500 kilómetros
recorridos en ocho pasadas en sentidos opuestos nos entregó valores
que variaron entre 180.1 km/h (la más baja) y 183 km/h (la más
alta). La suma de esos valores divididos por ocho nos entregó
interesantísimos 181.8 km/h.
Muy
bueno para un motor de menos de dos litros y envidiable para algunos
de mayor cilindrada. Toda una sorpresa pero que habla de los
beneficios de una aerodinámica coherente (Escort) frente a un
diseño poco pulido (Gacel). El mismo motor entregó sobre el VW apenas
167 km/h (?).
Consumo promedio : 7 No
es uno de sus fuertes pero tampoco un aspecto negativo. El
nacimiento de motores más modernos (caso de los Tipo) donde se
prioriza el consumo hace que en la comparación el VW 1.8 aparezca
como "moderado".
6.5
litros cada centenar de kilómetros a 90 km/h no es un argumento
para explotar, tampoco los 8.4 a 120 km/h. Los valores se elevan
bastante por encima de los 140 km/h, para llegar a los 13 litros a
160 km/h. Una velocidad que no es antojadiza si hablamos de un auto
con tendencias deportivas y dirigido a un publico que "anda
rápido". En ciudad, si maneja con calma, usando adecuadamente
las bondades del par motor, son suficientes 10 litros para la misma
distancia.
Autonomía: 7.5 Los
48 litros del tanque (que son más ya que llegamos a cargar 49.2 en
dos ocasiones) alcanzan para circular a cualquier velocidad.
Inclusive a altas velocidades (sin aire conectado) puede recargar
cada 350 kilómetros sin problemas. Eso si, esté atento porque no
tiene luz de reserva y los distraídos terminan con bolsita en mano
caminando por la banquina.
Transmisión: 7 Aplica
bien la potencia al piso, sin sobresaltos ni zapateos. El embrague
(mejor que el utilizado en los otros Escort) es de acople más suave
aunque ofrece demasiada resistencia al pie. No manifestó tendencias
a la fatiga en las pruebas de aceleración donde es solicitado al
máximo de sus posibilidades. Las relaciones de caja son más cortas
que en el caso del Gacel 1.8 pero el puente del Escort es más
largo.
Comando de caja : 8.5
Corto
y preciso aunque muy ruidoso especialmente si uno está afuera del
auto. Quizás el diagrama entre IV y V sea demasiado cercano, lo que
por un lado facilita la velocidad del paso de marcha pero puede
acarrear problemas a quien se desconcentre y buscando la sobremarcha
conecte la 3era. Mejor que el de los Escort 1.6
Dirección: 6 Tal
como enunciamos, existirán quejas entre aquellos poco afectos a las
cansadoras maniobras de estacionamiento. La falta de servo se
manifiesta en esas circunstancias. No así en el tránsito ciudadano
y mucho menos en el rutero.
Sin
embargo, a velocidades elevadas (170 Km/h plus) el comportamiento
del sistema es algo lento. Como si a la primera "llamada"
del volante de dirección el auto se acomodara y recién a la
segunda solicitación comenzara a responder. No es todo lo rápida
que uno desea.
Frenos: 8.5 Buenos
en todo sentido. Sin vicios, sin vibraciones de discos o pedal. Sin
pérdida de eficiencia ante constantes frenadas. Los de atrás (a
tambor) acompañan muy bien a los delanteros. Equilibrio ideal para
un auto de estas características.

La importancia del buen torque. En caminos de montaña es donde se manifiesta su elasticidad ya que se hacen innecesarios los constantes cambios de marcha
Comportamiento rutero: 7 Habría
que dividir el rubro en dos partes. Hasta los 150 km/h y de ahí en
más. En esa primera etapa se lo siente como a un auto firme. En la
segunda etapa se nota que la suspensión trasera es demasiado
mullida, característica que produce un movimiento de vaivén
progresivo de la cola cuanto más rápido se doble en curvas
veloces.
La
tenida en general es buena tanto sobre piso seco como sobre mojado
aunque en caminos con huellones profundos se pone algo arisco al
cambiar de mano y retomarla. Sobre caminos de montaña o tierra el
conductor deberá acostumbrarse al escaso despeje del Escort,
una tradición del modelo. Los protectores del carter y del tanque
de nafta así lo indican.
Resumiendo,
hasta los 150 km/h, OK. De ahí en más hay que ir conociéndolo
para llevarlo por donde uno quiere.
Confort / Terminación: 7.5 Bueno en ciudad donde copia bien y con solidez, tanto en empedrado como en asfalto desparejo. En ruta se notaron algunos ruidos producidos por el viento en ambas ventanillas delanteras y en el tablero aparecieron algunos "cric" de plásticos circulando por caminos de montaña.
Los nuevos tapizados son de diseño agradable y suave textura, armonizando con el interior sobrio y muy germano. Tomamos nota de la exagerada vibración del forzador de aire en III velocidad. No observamos filtraciones de tierra o agua.
Capacidad de baúl: 6.5 Tratándose
de un dos volúmenes y medio no se puede esperar mucho más. Cuenta
con la ventaja de poder rebatir el asiento e incrementar la
capacidad de carga en caso necesario.
Precio comparativo: 5 Más
de una vez escribí que los Ford son caros. Y hasta la empresa lo
acepta. Considerando a sus rivales directos en comparación a
performance/ consumo/ equipamiento/ precio, el Escort Ghia 1.8 no
sale airoso.
Tiene
muchos aspectos favorables pero en otros lo superan sus competidores
si el análisis se hace fríamente y con objetividad. El
precio al público del nuevo Escort no es un argumento de ventas en
el que se pueda poner énfasis.
Por:
Carlos Figueras
Fotos
Miguel Tillous
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Motor |
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4 cilindros en línea, delantero transversal. 1781 cm3 (81 x 86.4mm). Distribución por 1 árbol de levas a la cabeza comandado por correa dentada. 2 válvulas por cilindro. Alimentación por 1 carburador Brosol 2E7 de doble boca con electroválvula de bloqueo de combustible. Encendido electrónico tipo "Efecto Hall". Potencia real 96 CV DIN / 71 Kw a 5.500 rpm. Par motor 14.6 kgm a 2.700 rpm. Relación de compresión 9.0:1. |
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Tracción |
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Delantera. Caja manual de 5 marchas y MA. Relaciones Iª 3.455 - IIª 2.118 - IIIª 1.444 - IVª 1.129 - Vª 0.894 - MA 3.167 Puente de tracción 3.666 |
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Dirección |
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A piñón y cremallera. Vueltas de volante entre topes. 4.04 Radio de giro 5.1 Diámetro del volante 380 mm |
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Frenos |
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Hidráulicos servoasistidos con válvula proporcionadota, doble circuito en diagonal. Delanteros de discos ventilados y traseros a tambor autoajustables. De estacionamiento, manual por cable. |
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Suspensiones |
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Delantera: Independiente tipo McPherson con resortes helicoidales y barra estabilizadora. Amortiguadores hidráulicos presurizados a gas. Trasera: Independiente con brazos tensores y resortes helicoidales. Amortiguadores hidráulicos presurizados a gas. |
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Equipo eléctrico |
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Batería 12V Libre mantenimiento. Alternador 55A |
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Neumáticos |
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Radiales con cinturón de acero Fate AR 28 en medida 175 70 x 13" |
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Carrocería |
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Berlina de 5 puertas, 2 y 1/2 volúmenes y 5 plazas. Largo 4.020 Ancho 1.640 Alto 1.380 Entre ejes 2.400 Trocha Delantera 1.400 Trocha trasera 1.420 Peso 977 Kg Cx 0.37 Tanque de combustible de 48 litros. Cárter 4 litros. Baúl 305 dm3 mínimo 1.348 dm3 máximo. |
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